martes, 9 de octubre de 2012

PSICOTERAPIAS EN EL PSICOANALISIS, PSICOLOGIA HUMANISTA Y PSICOLOGIA COGNITIVA CONDUCTUAL, HOSPITALET, BARCELONA


Existen muchas clases de psicoterapia, pero todas ellas se pueden situar de una manera principal, aunque con matices particulares, participando en mayor o menor grado de una o varias Teorías Psicológicas más importantes, que analizan y explican psiquismo humano, y que han representado una gran aportación en la Historia de la Psicología.

Así, nos encontramos con orientaciones psicológicas como la Psicología Humanista, Psicología Psicoanalítica y la Psicología Cognitivo-conductual. En un extremo de este último enfoque psicológico, tendríamos lo que se conoce como Psicología Conductista, que prescinde de la cognición para centrarse únicamente en la conducta.

La diferencia entre cada una de estas teorías reside en que se sitúan en un nivel explicativo distinto. Por lo tanto, todas son buenas y valiosas y cada una de ellas contribuye, en parte, al entendimiento y la comprensión del funcionamiento mental humano. De manera somera, pasaremos a explicar las diferencias principales de estas tres corrientes de pensamiento, que son la base del conocimiento psicológico.

Las psicoterapias de tipo Humanista se basan en potenciar las condiciones para que el individuo evolucione hacia la salud por sí mismo. El psicoterapeuta facilita que el individuo desarrolle su propio instinto natural para mejorar emocionalmente. Creando un clima de calidez y aceptación incondicional, se puede conseguir que la persona tome conciencia de sí misma de forma completa. De esta manera, resuelve así sus propios conflictos, y el psicoterapeuta humanista la acompaña en el proceso. Esta psicoterapia es muy funcional, y respeta y valora mucho la individualidad. Y es la primera opción a considerar, ya que con este tipo de terapia la persona consigue mayor autonomía.

Como aspecto negativo de la psicoterapia Humanista, la evidencia demuestra que hay ocasiones en las que determinados sentimientos y afectos siguen bloqueados a pesar del ambiente facilitador. El paciente por sí mismo no consigue progresar, le faltan recursos personales, por lo que en estos casos se hace necesario una psicoterapia más directiva. Esto se puede comprender teniendo en cuenta que todas las personas no somos iguales, y no hemos tenido las mismas vivencias y oportunidades.

Las psicoterapias de corte psicodinámico, principalmente basadas en el Psicoanálisis, se centran fundamentalmente en el conflicto inconsciente, que genera y es el último origen del síntoma manifiesto. El éxito de la psicoterapia psicoanalítica dependerá del trabajo analítico del terapeuta en relación con fenómenos vivenciados en la consulta, como la transferencia del paciente y la contra-transferencia del psicoanalista, así como son la identificación, análisis y superación de la resistencia del paciente, entendida como una manifestación de tendencias inconscientes que se oponen a la curación. Este tipo de psicoterapia se dirige a la raíz del problema, por lo que una vez resuelto el conflicto original, no hay que temer, tal como ocurre con otras psicoterapias, que vuelvan a reaparecer los mismos síntomas o surjan nuevos síntomas del mismo conflicto inconsciente que no quedó resuelto.

La parte negativa del enfoque psicoanalítico es que el paciente tiene que estar dispuesto a enfrentarse a temas dolorosos, cuando es necesario, a fin de conseguir una completa curación. Además, es fundamental que en la terapia el paciente deba remontarse al pasado, y ocurre a veces que la persona no quiere saber nada de ello, lo que desea el paciente son soluciones prácticas en el momento actual.

En las psicoterapias derivadas del enfoque Cognitivo-conductual, por un lado se enseña al paciente a ser consciente de que tiene algunos patrones de pensamiento perjudiciales, creencias irracionales y conductas poco adaptativas. Por otro lado, el objetivo del psicólogo cognitivo, mediante técnicas básicamente de tipo racional, será que el paciente adquiera nuevos aprendizajes saludables que le permitan así eliminar la sintomatología de la cual se aqueja.

La psicoterapia Cognitiva-conductual también es muy funcional y da resultados muy rápidos. En algunos tipos de patologías, como por ejemplo la agorafobia y fobias de todo tipo, es la psicoterapia que, con diferencia, mejores resultados da.

Especialmente útil también cuando el síntoma se mantiene simplemente por hábito, ya que la causa original desapareció con los años. En estas circunstancias, las psicoterapias cognitiva y conductista son la mejor opción, ya que sin temor a errores, en estos casos sí se puede considerar que el síntoma es un mal aprendizaje.

No obstante, existen ocasiones en las que no se pueden obviar la exploración de los afectos. Es más, puede llegar a ser perjudicial. Teniendo en cuenta que el síntoma es la mejor adaptación que ha encontrado el paciente, intentar eliminar la sintomatología mediante modificación cognitiva o conductual puede provocar un desequilibrio que lleve de forma inmediata o al cabo un tiempo, a un retroceso o empeoramiento. Por este motivo, no se puede aplicar de forma general en todos los pacientes, patologías y casos.

Cabe mencionar también por su importancia, la influencia de la Teoría de Sistemas, surgida fuera del ámbito psicológico, y que ha dado lugar a las psicoterapias de tipo Sistémico, que han demostrado ser especialmente útiles en grupos.

En los últimos años surgen los movimientos integradores, lejos de posiciones radicales. Un tipo concreto de psicoterapia puede dar mejores resultados que otro en función del paciente y también en función del tipo de patología que manifieste. Mejor aún, definir para cada caso particular la psicoterapia más adecuada, tomando las mejores cualidades y técnicas de cada una de las corrientes psicológicas disponibles en la actualidad. De esta manera el concepto de psicoterapia adquiere una gran flexibilidad, adaptándose al paciente de forma completamente personalizada.